Como vincular el hombre: 4 reglas "NO"

La única fórmula de la felicidad no existe, por desgracia, y deseando conservar las relaciones con la persona querida tiene que tratar considerablemente. Pero hay unas recomendaciones distintas generales, que pueden ayudar basar tales relaciones más fácil, con que siempre soñabais. Hemos excavado para Ud 4 “no” reglas, que mostrarán, de que no vale la pena hacer, si queréis que su hombre se haya quedado con Ud por mucho tiempo, además, observándolos, podéis vincular más él hombre.

• No criticar

Sí, completamente. Olviden las frases « te lo dije», «me era necesario escuchar», «y tus amigos no tienen tales problemas estúpidos» etc. Si la situación exige, podéis dar consejos, dirigir, indicar a las faltas, pero siempre hacerlo es correcto, exactamente y respetuosamente. No hay que criticar, especialmente con las observaciones sarcásticas.

• No comentar

¿Aquí, digan, le gusta, cuando alguien comenta sus actos, especialmente los fracasos? Con toda probabilidad que no. ¿Así, por qué habéis decidido que esto debe gustar a su hombre? Los comentarios a menudo enervan, especialmente, cuando crecen en cosa crónica.

• No controlar

Cada persona tiene derecho al espacio personal y la libertad de acción. Cualquier control siempre se percibe como el atentado a esta libertad que puede solamente empujar a la persona, pero de ningún modo no reforzar sus relaciones. Da a la persona el derecho aceptar las decisiones independientemente y tener la responsabilidad de ellos. Permitan hacer la elección, sabiendo que no tendrá que justificarse por cada acto. Recordáis que el control todavía no ha ayudado conseguir nunca la confianza, he aquí reforzar el deseo, pero nacer muchos secretos.

• No gritar

Aprendan tranquilamente discutir las preguntas y los problemas, ya que la tranquilidad es un empeño de la compresión mutua. Gritando, interrumpiendo uno a otro y, demostrando algo le consigue llegar poco probable a algo de común. Por eso aprendan a escuchar y es expresar el punto de vista tranquilamente, sin reproches malévolos y los reproches. Al menos, la posición semejante contribuirá a una discusión más constructiva del problema, que el escándalo siguiente. Y si se ha formado así que no le gusta algo y vais a manifestaros, primero premediten, y después discuta tranquilo esta cosa con el hombre.

Recordáis, cómo una vez era dicho: « Los son atados más que no tienes en la traílla», por eso aspiráis, no en todos los sentidos a atar a él al hombre, y crear tal atmósfera que y más no tenga ganas irlo de. Se respeten y la elección, se confíen al socio y estimáis. ¡Y sí habrá a Ud una felicidad!