¿Por que somos diferentes y mujeres?

La comunicación también se refleja en una tercera área de diferencia entre ellos y nosotras: la resolución de problemas. De hecho, la diferencia comienza desde el punto en el que, para ellos, si existe un problema, hay que resolverlo, de preferencia ellos mismos. Para nosotras, lo importante es hablar de la situación, e involucrar a otros en hablar de ella.

Cuando nosotras las mujeres enfrentamos un problema, lo primero que buscamos es alguien con quién conversarlo. De hecho, para nosotras no es tan importante encontrar la solución al problema como el que alguien nos escuche. Y podemos ver cómo surge conflicto en la relación. Gray en “Las mujeres son de Venus y los hombres de Marte”, señala que, para el hombre, la mujer le quita el tiempo al hablar demasiado, mientras que la mujer se siente ignorada porque el hombre no quiere escucharla.

También señala, cuando una mujer relata un problema al hombre, éste lo interpreta como que ella quiere que él lo solucione, y en cierto sentido le hace responsable de la solución. Es por eso que, al escuchar el problema que enfrenta la mujer, el hombre decide que es preciso hacer algo, “dame sólo los detalles necesarios y yo me encargaré del resto”. Pero la mujer no ha terminado de compartir sus sentimientos respecto al problema, y al notar que el hombre se impacienta con ella (porque quiere ir a resolver el problema), siente que a él no le importa cómo se siente ella, y que esto significa que ella no es importante para él.

Así que hombres, cuando una mujer te cuente algo que le sucede, no lo hace necesariamente porque quiere que le des solución a su problema, solo quiere compartir sus sentimientos contigo. Si no tienes claro, que es lo que ella desea, pregúntale “¿Me estás contando esto porque quieres que lo resuelva o porque quieres que te escuche?” Así tu también mujer, si lo ves que está muy pensativo, déjalo solo un rato, no le preguntes que les preocupa, ellos solo desean estar solos, en su cueva.